REVISE SUS LUNARES Y APRENDA A RECONOCER LAS SEÑALES DE ALERTA DE UN POSIBLE CÁNCER DE PIEL

El cáncer de piel es la forma de cáncer más común. Se estima que un 40% a 50% de personas de piel clara que viven hasta los 65 años desarrollan al menos una vez en su vida cáncer de piel. Aprenda a reconocer los signos de alerta temprana. El cáncer de piel se puede curar si se detecta y trata a tiempo. Debe hacer que un DERMATÓLOGO revise cualquier indicio sospechoso en la piel y cualquier cambio en el aspecto de sus lunares.

 CONSEJOS PARA REVISAR SUS LUNARES

Examine su piel con regularidad.  Revise todo el cuerpo para detectar lunares o lesiones sospechosas una vez al mes. Comience en la cabeza y baje por todo el cuerpo. No olvide  las partes “ocultas”: entre los dedos , la ingle, plantas de los pies, la espalda y el cuero cabelludo. Use un espejo de mano o pida a un familiar que le ayude  a buscar en estas áreas. Considere especialmente sospechoso  un nuevo lunar. Saca una foto de los lunares registre la fecha y controle los cambios. Debe prestar especial atención a los lunares si usted es un adolescente, está embarazada, o está pasando por la menopausia o momentos de cambios hormonales.

El lugar más común en el que se detectan melanomas en los varones es en la espalda y en las mujeres en las piernas.

MÉTODO ABCDE

Todos los lunares de una persona son con frecuencia similares en apariencia. Se ven muy parecidos, con la misma forma, color y espesor.

Una nueva lesión pigmentada puede ser considerada como sospechosa si tiene una apariencia diferente a la de los otros lunares: se le conoce como “el patito feo”.

El método ABCDE nos ayuda a reconocer  los cinco signos que tenemos que tener en cuenta a la hora de evaluar un lunar sospechoso:

  • A            Asimetría
  • B            Borde
  • C            Color
  • D           Diámetro
  • E            Evolución

A la izquierda observamos melanomas. A la derecha los lunares son completamente normales y no presentan ninguna patología.

“A” : la asimetría

La asimetría significa que una mitad del lunar no coincide con la otra mitad. Los lunares normales son simétricos. Al revisar sus lunares o pecas, dibuje una línea imaginaria que divida al lunar en dos y compare las dos mitades. Si no tienen el mismo aspecto en ambos lados, procure que sea revisado por un dermatólogo.

“B”: el borde

Si el borde o los bordes del lunar son desiguales, borrosos o irregulares, que sea revisado por un dermatólogo. Las lesiones de melanoma suelen tener bordes irregulares.

“C”: el color

Un lunar que no tiene el mismo color o que tiene tonalidades de beige, marrón, negro, azul, blanco o rojo es sospechoso. Los lunares normales tienen por lo general un solo tono de color. Un lunar de muchos matices o que aclara u oscurece debe ser examinado por un dermatólogo.

“D”: el diámetro

Un lunar es sospechoso si el diámetro es mayor que el borrador de un lápiz. Los lunares benignos suelen ser de menos de 6 milímetros de diámetro.

“E”: La evolución

Un lunar que está cambiando –  se reduce, crece, cambia de color, empieza a picar o sangrar – debe ser revisado. Si una parte del lunar parece elevada, o sobresale de la piel, procure que lo revise un médico. Las lesiones de melanoma suelen aumentar de tamaño o cambiar de altura con rapidez.

Si usted encuentra un lunar o mancha que no pasa el análisis ABCDE de melanomas – o uno que sea reciente, con picor, supuración, formaciones escamosas, que no sana o tiene enrojecimiento o inflamación en áreas cercanas al lunar consulte a un dermatólogo.

 PERSONAS CON MAYOR RIESGO

La exposición al sol es la principal causa de cáncer de piel. Pero existen otros factores predisponentes como: La exposición a contaminantes, tratamientos de radiación y la herencia genética. Aunque cualquier persona puede desarrollar cáncer de piel, el riesgo es mayor para las personas que tienen:

  •  Piel blanca y ojos de color claro
  •  Historia familiar de cáncer de piel
  •  Gran cantidad de lunares grandes y de forma irregular
  •  Una historia de la exposición excesiva al sol o quemaduras solares con ampollas
  • Han vivido a grandes altitudes o con sol todo el año
  • Han recibido tratamientos de radiación

 PREVENCIÓN DEL CÁNCER DE PIEL

Limite su exposición a los rayos ultravioletas del sol, especialmente entre las 10 y 16 horas, cuando los rayos del sol son más fuertes. Cuando usted vaya al aire libre, debe aplicarse protector solar (no se olvides de los labios y las orejas), usar sombrero y gafas de sol, y cubrirse con ropa. Y recuerde, si usted nota cambios en su piel, como un nuevo crecimiento, un cambio de apariencia lunar, o una llaga que no sana, consulte a un dermatólogo inmediatamente.

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